Me he trasladado! Redireccionando...

Deberías ser trasladado en unos segundos. De no ser así, visita http://www.manueljabois.com y actualiza tus enlaces, gracias.

lunes, agosto 20

Himno

A mí el himno de Galicia es un himno que me gusta mucho y que aprendí hace años en las cenas cuando el albariño se ponía patriota o lo agitábamos tiernamente en algún viaje al extranjero: concesiones a la morriña. Por gustarme, me gusta más La Marsellesa, pero no paso del Allez enfants de la patrie y no le echo el mismo sentimiento. Ahora Anxo Quintana propone que los niños gallegos se sepan el himno: el suyo, se entiende, no el de los otros, que no tiene letra. Es una medida muy sarkoziana, pero ya desde hace algunos meses a mí Sarkozy me está poniendo cachondo y es hora de hacerlo público. Uno, sin embargo, cree que este tipo de cuestiones sentimentales se resuelven con el tiempo y con el ímpetu: te pueden dar ganas de llorar con el himno recordando a los muertos que lucharon por la libertad arrebatada, de colgarte de una bandera o de echarte a los salvajes brazos de Dios y convertirte en monje cisterciense. La de patriota es una vocación como otra cualquiera: hay quien la tiene, y la lleva muy dignamente, y hay quien prefiere pensar que la patria es una botella de ribeiro y unos pimientos de Padrón. Incluso el poeta dijo que la patria era la infancia, y tampoco le debía faltar mucha razón: Oliver Twist debió ser un patriota muy sentido. Pero Quintana dice que “mentras haxa himno, haberá país”, y le ha pasado la responsabilidad histórica a los chavales: demasiado peso en sus espalditas colegiales. Con eso también se consigue algo asombroso: institucionalizar la patria y convertirla en una asignatura obligatoria. La propuesta entra directamente en uno de los puestos de salida de la celebrada identidad nacional: imagen corporativa, mandilones y demás. Uno siempre esperaba de un gobierno de izquierdas (¡el aclamado gobierno del cambio!) una educación laica y progresista, y no que los pongan a cantar a todos un himno envueltos en una bandera para levantar una nación. Vano destino.

3 comentarios:

Andrés Milleiro dijo...

Deberían comezar por hacer algo de autocrítica y mejorar su gallego, además de intentar que el presidente Torito se sepa el himno, que no se lo sabe, y en el 25 de Julio su mujer le mira mal pues parece que canta el Aserejé.

Cosas veredes, amigo Jabois.


P.D.Eso sí, lo del Miudiño en las cenas es tan tradicional como las pollas (con perdón) en la última del Diario en las Despedidas de Soltera...es de las primeras cosas en que me fijo al volver a Pontevedra...

Portorosa dijo...

¿Y quedo muy mal si digo que tengo mis dudas sobre que el nacionalismo sea de izquierdas, al menos en lo que a la parte de su ideario que hace referencia a eso, a la nación, respecta?

Ahora bien, de ahí a la noticia que daba ayer El Mundo, ejemplo de tergiversación y mala leche, hay un mundo (uy). Quintana puede ser tonto, o hacer cosas tontas, pero es que los otros son unos hijos de puta. Olé.

Un abrazo.

M. dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Portorosa, sobre todo en relación a El Mundo. En ocasiones así se echa de menos el ojo clínico de Espada, pero anda enfrascado en su Draftelegraf, o escribe en El Mundo, o no sé qué hace...

Rabudo.com escribe sobre el tema y allí dejé un comentario que corto y pego sobre manipulaciones:

"El Mundo está sembrado. El pasado domingo publicaron una crónica sobre una charla de Garzón en Edimburgo. Se envió allí a un redactor con una misión divina: machacarlo sin piedad. Toda la crónica es un despropósito beligerante, sesgado, torticero y maloliente. Y ahí, en esa crónica apestosa, te lees lo que dijo Garzon: "Siempre he pensado que la función de un juez es algo más que la de ser un mero aplicador de las normas". En la portada, traca de las gordas: "Siempre quise ser algo más que un juez". Con el antetítulo: Garzón levita en Edimburgo. Es el segundo periódico de información general más leído de España".

Querido Andrès, las pollas de las que hablas están hechas de pan caliente. Si te acercas a la foto, las hueles, hasta las sientes!! (pero lejos, en los restaurantes fashion).

Saludos a ambos.