Un "tonto contemporáneo del siglo XXI", dirigente "inepto, antropófago y tiranuelo", estuvo a punto de ser presidente del Gobierno de España. No lo exigía cualquiera, sino el director de El Mundo, que curiosamente aplicaba ayer, en fascinante rodillo sentimental, estas definiciones a Mariano Rajoy (¡coño, haberlo avisado antes, que estuve a punto de votarle!). A un tipo que lo entrevistaba su americana, de tanta confianza que tenían, lo despacha ahora Pedro J. sin tibiezas. Han pasado dos meses desde las elecciones, y en estos fatigosos días el hombre sensato que había de encauzar España se ha convertido en patrón de tontos y aprendiz de tirano: un proceso camaleónico al que hemos asistido, atónitos, los españoles y los menos españoles. Para entender estas cosas hay que leer antes otras muchas, como aquella bíblicas páginas con las que Pedro J. obsequió a Rajoy, previo paseo nocturno por el casco viejo de Compostela. El Mundo, como media España, quería que Rajoy ganase las elecciones, pero con ser mucha, la otra media que quería que ganase Zapatero fue más. Perdido el juego de la voluntad popular, los periodistas adictos han decidido meter el bisturí en el partido que ellos consideran suyo, porque tienen la convicción (moral, dirían ellos) de que esos votos les pertenecen. ¿Quién si no ha levantado bajo espasmos al pueblo español con llamamientos a la sublevación cada día de estos últimos cuatro años? ¿Quiénes si no ellos han alimentado el cocodrilo del 11-M con hipótesis robadas de un guión de los Morancos? ¿Quiénes, en definitiva, han anunciado que Navarra se vende, España se rompe, las familia tradicional se extingue, los moros nos invaden, ETA nos gobierna y los homosexuales se reproducen entre ellos, sin atender a leyes naturales? Le piden poco al partido por el favor prestado: elegir la cúpula, los posicionamientos ideológicos y marcar el rumbo. Que se sirvan ahora de palmeros como María San Gil, Gustavo de Arístegui o la mismísima Ana Botella, peras y manzanas al fresco, es casi cómico. Si exigen meter sus manos con tanto desparpajo en el PP derrotado, moviendo sus peones con el colmillo retorcido, ¿qué hubiera pasado si Rajoy, en un error histórico que jamás se perdonaría, ganase las elecciones?
jueves, mayo 22
Nak, Nak, Nakin
martes, mayo 20
La alfombra roja
En Cannes se estrenó ayer Gomorra, la película que ha hecho Matteo Garrone del libro de Roberto Saviano. A Saviano le siguió pronto uno la pista por cuestiones generacionales (sólo desde Gertrude Stein, y no antes, es uno muy sensible a las frivolidades del calendario). Hace algunos años le entrevistaron en España y luego fue dejando aquí y allá sus notas. Un tipo perseguido por la mafia, y escribía de ella. Como la mafia (su artificial erótica, más bien) es uno de mis asuntos favoritos, y a Saviano entonces le seguía la pista, unas Navidades me cayó Gomorra, un libro devastador, alucinante, de los manejos de
lunes, mayo 19
Una buena muchacha
Poscrimen
jueves, mayo 15
Makeleles
miércoles, mayo 14
Chufa
El horror, con ser tan antiguo como la palabra, lo inauguró como fenómeno de masas Marlon Brando con la cabeza afeitada como un huevo y recostado, gigante, en el corazón de las tinieblas. Ha vuelto ahora María Teresa Fernández de
lunes, mayo 12
"Hey, honey"

Se cumple mañana el décimo aniversario de la muerte de Frank Sinatra. En 1965 Gay Talese, cuando Sinatra llevaba más de la mitad de su vida consumida, hizo un trabajo antológico para la revista Esquire. "Frank Sinatra, con un vaso de bourbon en una mano y un pitillo en la otra, estaba de pie, en un ángulo oscuro del bar, entre dos rubias atractivas aunque algo pasaditas, sentadas y esperando a que dijera algo. Pero Frank no decía nada", empieza. El hombre de 77 años que se bebió dos botellas de whisky antes de salir a dar un concierto en A Coruña en 1992, siguiendo una escrupulosa tradición, mereció un capítulo aparte en un libro espléndido escrito hace cuatro años por Marcos Ordóñez sobre los años españoles de Ava Gardner: Beberse la vida. Allí se cuenta cómo Sinatra se encontraba rodando Orgullo y Pasión en España acumulando escándalos en su hotel, destrozando sillas contra el retrato de Franco y bebiendo todo aquello que era susceptible de ser bebido junto al ayudante de dirección Perico Vidal. Una de aquellas noches Sinatra se dirigió al piano del bar del hotel con una copa en la mano y pidió conferencia con un domicilio de Madrid: sabía él y sabían todos que Ava Gardner, el infernal amor de su vida y por la que Sinatra casi se mata en dos ocasiones, estaba en España. Alguien habló al otro lado de la línea y él murmuró: "Hey, honey". Sin tiempo a recibir respuesta, comenzó a cantar una canción tras otra: un repertorio lento y sentimental. Todo el mundo en el bar calló para escuchar el susurro de Sinatra. "Estábamos petrificados. No nos atrevíamos ni a movernos para no interrumpirle", dice en el libro Perico Vidal. Cuando ya llevaba un tiempo incontable al piano se abrieron las puertas del bar del hotel Felipe II, en El Escorial, y apareció Ava Gardner envuelta en un abrigo de visón blanco sin nada debajo. "Sinatra no se dio cuenta de que llevaba una hora cantándole al vacío. Ni de que ella estaba allí. Seguía cantando con la cabeza baja, pegada al teléfono. Entonces ella llegó hasta él. Colgó el teléfono. Le tendió una mano y se lo llevó. Así, sin palabras", explica Vidal.
Románticos
viernes, mayo 9
Mujeres de Serradilla del Arroyo
Las madres de siete niños del colegio de Serradilla del Arroyo, de 400 habitantes, decidieron dar el año pasado la campanada posando tapadas para un calendario sólo con guirnaldas navideñas y gorritos de Papa Noel. Era su manera de recoger fondos para que el pueblo tuviese un local de ocio para sus hijos. "Aquí no hay alternativas y los niños tienen que disponer de las mismas oportunidades que los que viven en la capital", dijeron entonces. El espectáculo mereció difusión: se desvestía
miércoles, mayo 7
Exceso de civilización
martes, mayo 6
"Desapareció de mi vista y se escondió"
Como los cuerpos que la mar vomita del fondo nueve días después de muertos, el deporte echa a la superficie su intrahistoria pasados los años, cuando cualquier miseria puede ser vista por el público como una simpática trastada, propia de un muchacho de pasado rebelde y ducho en picardía.
Así Bilardo y los famosos alfileres que la defensa de su equipo, Estudiantes
Así Argentina y sus muchachos, en Italia 90, cuando drogaron al lateral brasileño Branco: "Alguien picó un Royphol (tranquilizante para reducir la angustia que puede provocar incoherencia o torpeza en el lenguaje, falta de coordinación y sequedad en la boca) y se pudrió todo. Estaban todos (en referencia a los jugadores de Brasil) y venían a tomar el agua los buenos de ellos. Yo les decía ‘toma, toma Valdito’ y Branco la tomó toda. Lanzaba los tiros libres y se caía", contaba saleroso un patético Maradona hace un par de años, y menos mal que sólo picó el Royphol.
Y así Giner, el defensa del Valencia que confesó ayer que estaban primados por el Barcelona para secar al Deportivo en el final de
Pasa a veces: se da un hecho por cierto basándose en ciertas evidencias sin que nadie salga a contarlo. En quince años uno tiene la capacidad insólita de hacerse un hombre o de hacerse lo que sea. No sabemos lo que es ya Giner, pero ayer abrió la boca y lo menos importante que dijo fue lo de la prima. También estaba primado el Tenerife y nadie agitó el fajo: sólo Núñez sabe cuánto le costaron las Ligas al Dream Team. Del discurso de Giner lo que le llamó a uno la atención fue Bebeto: "Durante el partido me recriminó que éramos unos vendidos y que si no me daba vergüenza. Cuando pitan el penalti me dirijo a él y le digo que ya lo tenían, que si era lo que quería ya lo había conseguido. Desapareció de mi vista, se escondió y lo tuvo que tirar Djuka". Eso también lo supimos, porque estábamos delante de la televisión, pero nadie de los que estaban en el campo lo dijo. Bebeto se cobijó bajo las faldas del miedo retratado como un cobardón. Nunca una abdicación fue tan clamorosa. Que el penalti lo falló él cuando rechazó el balón y salió del foco es una evidencia: puso el pescuezo de Djukic bajo la cuchilla y asistió impertérrito a la matanza con la que el destino ajustició al equipo por su causa.
lunes, mayo 5
En el nombre del tío
1) Suenan clarines y trompetas para anunciar la portada de Interviú: Magdalena, nombre evocador de la pecadora reconvertida en objeto de culto de los Dan Brown de turno, se desnuda. No lo hace por su cuerpo, sino por su sangre: es sobrina de Rouco Varela. Dice que su tío representa la hipocresía. A mí siempre me han puesto muy nervioso las entrevistas de mujeres en tetas. En el Diario no he llegado a hacer ninguna, y habré entrevistado a un ciento de ellas. Bien es cierto que ninguna me ha pedido dinero, así que yo no he mendigado más que un titular. Y que no trabajo en Interviú, ni he posado nunca allí. Magdalena ha decidido desempolvar los pezones y tirar de la cadena. Pudo haber escrito un libro hurgando en la intimidad familiar, que al menos está mejor visto que sacarse la ropa, pero el esfuerzo era exigente: no es lo mismo exhibir la cabeza que las tetas.
2) Muchos madridistas de bien estuvimos de madrugada despiertos esperando un traspié de Raúl en su escorzo al amarrar a
3) En El País del sábado, agachado en un apoyo, se publicó uno de esos párrafos memorables que aparecen una vez cada cinco años. Sucedió en los fastos de la inauguración de la muestra del 2 de mayo: "Pizarro fue también objeto de la comidilla general porque se lanzó como un poseso a buscar una moneda, según varios asistentes. Era de 10 céntimos y se le había caído a Miguel de
domingo, mayo 4
Nadie es perfecto
jueves, mayo 1
Contra el tiqui taca
En plena expansión galáctica, durante aquellos pocos meses en los que el florentinato alcanzó su mayor esplendor para derrumbarse a la misma velocidad, radiaban exaltados los micrófonos patrios una visita del Valladolid al Bernabéu: "Figo se la deja a Zidane, Zidane a Roberto, se apoya con Raúl, Raúl con Beckham y la pide Ronaldo, ¡y dicen los críticos que quién defiende aquí: pues el Valladolid, quién va a defender!". En marzo se descubrió el pastel: el balón no aseguraba ni la victoria ni el buen fútbol, y los nombres en las camisetas daban más miedo en las tiendas, con la etiqueta del precio colgando, que en el campo. La trituradora de
miércoles, abril 30
No tiene precio
Periodista: ¿Se pagó a los secuestradores?
Presidente: Las cosas se han hecho bien, y espero que todo el mundo lo reconozca.
Periodista: Otro asunto que también preocupa es el aceite de girasol…
Este trozo de entrevista en el programa 59 segundos resume el estado general de las cosas. Así sacado, crudo y en frío, antes de pasarlo por la plancha, antes por tanto de alborotarlo con la sal y la pimienta y depositarlo en el plato sin orden ni concierto, el trozo define una forma de ver la vida (la vida láctea: la vida de ese Adolescente en prácticas al que a veces interpreta Zapatero) y el periodismo engatusado, cosiéndole baberos al poder. Es sintomático que cuando Zapatero le dice a Ana Pastor que espera que "todo el mundo reconozca" que las cosas se han hecho bien, ella sea la primera en hacerlo. Tuvo que haber tensado la cuerda Zapatero:
-Otro asunto es el aceite de girasol...
-Las cosas se han hecho bien, y espero que todo el mundo lo reconozca.
-En cuanto al paro...
-Las cosas se han hecho bien, hostias, y espero...
No es nuevo. Desde muy abajo a los periodistas se nos acostumbra a ver atacar naves en llamas más allá de Orión. Un concejal de Sanxenxo ya retirado solía llamarle a uno después de la entrevista para animarle a titular ("qué te parece si pones..."), cada vez más políticos exigen un guión (o directamente las preguntas exactas, una por una, en férreo orden) y ya son habituales las ruedas de prensa sin preguntas (o sea, sin prensa: ruedas a secas, se supone que de molino). Y si a uno no le piden guión, porque uno no es guionista y si lo fuera estaría en Hollywood, no en las provincias, entonces a uno se le puede ir la mano: es entonces el turno de la quejosa llamada arriba para llorar el marcaje.
No fue la entrevista a Zapatero en TVE nada que no hayamos visto en
martes, abril 29
Todos novelistas
Para que no faltase de nada en su discurso de entrada en
lunes, abril 28
Fátima
viernes, abril 25
Mentirosos o barcelonistas
El buenismo, en su calurosa vertiente hipócrita (quiere decirse en su peor vertiente), se ha instalado como una áspera bacteria en el madridismo institucional, oséase la respetable oficialidad blanca hinchada de autoridad. Que quieren que el Barcelona, dicen, gane
jueves, abril 24
Mariconadas
Días antes do Festival de Eurovisión unha plataforma serbia avisa de que non quere mariconadas. Refírese aos homosexuais. “Todos os que amosen aquí a súa homosexualidade serán apaleados. Damos a benvida a todos, pero non imos permitir que os homes vaian da man pola rúa. Nas súas casas e nos seus clubs, si. Que os nosos fillos non o vexan”. É gracioso esto último, porque normalmente son os seus fillos os que rexentan os clubs. Enténdese freudianamente que matar o pai vén sendo isto. Xa Eloy de
martes, abril 22
Camiño
Piratas
Visto en perspectiva había entonces cierto romanticismo en matar a alguien que no era de tu país precisamente por eso, por extranjero. Si eso se llevaba a cabo en alta mar, y de ello se derivaban tesoros varios y un largo recuento de cadáveres tumbados con la espalda al sol, el viejo aire romántico empapaba a los piratas (sólo a los escrupulosamente patriotas: los había promiscuos). Es la sucia percepción de la literatura, pero hasta ahí: esto no es la mafia, y prescribió el delito. Dijo hace poco el escritor Alberto Fortes que no era romántico el mar, pero lo dijo porque lo había vivido y lo había vivido joven. Siempre ha defendido uno que desde la ignorancia es más fácil zanjar / idealizar estas cuestiones. En otros siglos el patriotismo se entrenaba matando y ahora hay que celebrar algún gol suelto de Salinas, cuando Salinas ya ni juega. En su conferencia en Pontevedra Manuel Vicent habló de la patria como efusión del cerebro reptil: la defensa del territorio. Por eso puso ejemplo a un perro, al que descuidadamente llamó Toby. Cuando sale el perro de casa mea en un árbol, en otro y en el de más allá. No por aliviarse, sino por definirse: su patria. Sarkozy, con la arbolada patria a cuestas, envió hace unas fechas sus mejores presentes para sofocar un secuestro infame en aguas somalíes y Zapatero pudo haber pensado ayer en una excursión de catequistas, pero acaba de enviar una fragata a ver qué pasa. España, desde que un mal día se puso el sol, ha sido siempre un país que se debate entre la blandenguería y la estolidez. Cuando hubo que hacer una guerra sucia se metió en un saco a Segundo Marey. Cuando hubo que plantar cara a Bush, nos pasó la mano por el lomo y tiró un hueso que devolvimos entre fogosos ladridos. Sobre los piratas modernos no cae la romántica pátina del pasado sino el estigma de una banda de chikilicuatres en pedaleta con ínfulas marinas. Suelen ser ex militares que cuidan a sus rehenes y que defienden una patria rápida: el dinero. Si hay cierta moral, debe España empalmar en la proa una ancha tabla de madera y empujarlos, con la punta oxidada de un viejo sable del pirata de A Moureira Benito Soto, a los tiburones.
lunes, abril 21
Chicho me toca
viernes, abril 18
Herencias de Meirás
"Don Benito Pérez Galdós y doña Emilia Pardo Bazán gustaban de juntarse los jueves en el pazo que la señoruca tenía en una aldea. Allí doña Emilia guisaba cocido de garbanzos, que tenía muy buena mano para la cocina. Luego de ponerse tibios de garbanzos, se acostaban juntos en un catre diociochesco y, cubriéndose hasta la coronilla con las sábanas, se pasaban la tarde toda tirándose pedos, a cual más sonoro, en alegre y hedionda pugna conyugal/no conyugal. Esto nos da la clave de bóveda del estilo garbancero de ambos prosistas, cuya escritura estaba transida de ventosidades".
Contaba esto no hace mucho Adrede, uno de los clásicos del Nickjournal, el único foro de internet que repaso minuciosamente antes de emboscarme entre sábanas. Se trata de una deliciosa perversidad sin base alguna, pero que a día de hoy merece ser glosada: pensé por ella ayer en los técnicos de
Desconozco ahora si el ardiente poso de aquellas metafóricas ventosidades permanecieron en los tiernos veranos del Caudillo y contribuyeron a agriarle el gesto. Al menos cuando bajaba al Lérez El Moreno le metía los salmones en el anzuelo, con la destreza con la que Franco metía rojos en la cárcel o en la fosa, dependiendo del humor y del subordinado. Uno dio en su momento la opinión que le merecía el Pazo y sus legatarios, y que no la recuerde no es culpa suya: el olvido, aunque flácido y hasta menesteroso, no es cosa tanto de la edad como de las ganas.
Sería interesante, ya abierto el melón, que entrasen los técnicos de
jueves, abril 17
Rabudo
martes, abril 15
Chema desvaído
Estos días se ha muerto Chema el panadero: la noticia no ocupó espacio en la prensa pero ha sido la primera consultada en los diarios digitales y ha repercutido en internet con esa melancolía desteñida con el que se trata la muerte no de un hombre, sino de una parte de la infancia. A Juan Ramón Sánchez Guinot se lo llevó un cáncer de pulmón a los 51 años. Flaco, de rubio flequillo ochentero, bailarín y cantor, Chema iba de un lado a otro con su delantal blanco. No recuerdo ahora si tenía amores con Ana, pero en la vida real se casó con la actriz que estaba dentro de Espinete: su particular José Luis Moreno. "Tengo pinchos en la espalda, pero por delante no, para que cuando te abrace no te pinche el corazón...", cantaba el erizo. Si los sabores, los lánguidos mordiscos a la magdalena, nos llevan a la infancia, la agria muerte de Chema ha devuelto un bocadillo de chocolate y un par de mandarinas. No se nos está muriendo la infancia, sino algo peor: dos niños asomando por la puerta de un tren, Espinete desconcertado en la ciudad y Don Pimpón caminando por un bosque, con varios niños detrás, jugando al escondite. Curiosamente envejeció mejor Don Pimpón: su nombre se atribuye siempre a cualquier señor de peso generoso que evoque, por no se sabe qué misterios de la metafísica, la oronda figura de aquel sanote amigo de Espinete (y ahora, con esto de sanote, caigo en otro ‘donpimpón’: el noblote noviete de Carmen Martínez-Bordiú). Después de Barrio Sésamo vino Los mundos de Yupi: no recuerdo si fue un fiasco o dimos el estirón. No hubo más: cuando aprendimos a contar y a escribir con cierta propiedad nos olvidamos de los estrafalarios bailes de Chema en Barrio Sésamo. Hasta que se conoció su muerte y nos obligó, con afectación, a volver otra vez la mirada atrás: laboriosa conjura la del cáncer. A Chema el panadero lo sustituyó Chema el tendero. No hay ningún tránsito que explique mejor la vida y sus pocas vacilaciones: nuestra generación se desplazó del "reportero más dicharachero" de la rana Gustavo al "quien fuera cochino para meterte el hocico en toda la trufa" de Mauricio. Así nosotros y nuestro feliz calvario.
lunes, abril 14
Creador
viernes, abril 11
Amor al primer rostro
jueves, abril 10
A veces bebo
Probablemente la noticia hubiera tenido más gancho si fuese Terelu la que dormitase entre cartones al sol de Madrid. Terelu (los fastos de su maquillaje y el culo a cuestas) hubiera traído una conmoción nacional. Sin embargo a Terele ya la hemos visto como Celestina y como sirviente de un cortijo de señoritos avisando de las cacas de su hermano. Y con todo se ha sentido el abandono del Tomate. No sé cómo anda ahora la parrilla, pero seguro que no repitieron cien veces el vídeo de Terele vagabundeando con grandes letras bajo la música del Conde Drácula. Como se perdió la cirugía televisiva, María Eugenia Yagüe revolvió un poco en El Mundo: en el estreno de Los Santos Inocentes se acercó a la cola del cine una harapienta a pedir dinero que era la propia Terele Pávez. Nos ilustró Yagüe sobre el alcoholismo de la actriz y sus episodios paseando por las terrazas buscando una moneda, no tanto por la moneda como por el pedir. Algo se dejó atrás en el debate: la carta al director de El País de Luis Alegre que dijo haber acompañado en sus juergas a Paco Rabal y la propia Terele Pávez. "Sentían debilidad por los vagabundos (...) Les fascinaba esa gente que estaba al margen de todo. Hace siglos que no veo a Terele. Pero la tele infame -qué horror- me ha devuelto una imagen de mi juventud: la gran Terele charlando con un vagabundo después de invitarle a un bocadillo. (...) A mí me ha encantado comprobar, con cierta envidia, que la impresionante actriz mantiene la energía, la alegría y la bohemia de siempre". Ayer salió Terele Pávez a decir misa, con lo bonita que estaba callada. Aprovechando los cartones, a Terele le han sacado el padre que la familia tiene en el armario y una adicción al alcohol que arregló con una frase lapidaria: "Yo a veces bebo, y a veces no". Que remite, por otros caminos, a aquella de un heroinómano volviendo de O Vao con sonr

