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miércoles, marzo 25

Bienvenido al mundo de los vivos

Dos frases leídas ayer: «La mujer que es incapaz de ordenar sus bragas jamás podrá ordenar su alma» de Cuca García Vinuesa, una periodista que para evitar palabras malsonantes dijo un día en la Cope que las mujeres parían por el «pompis»; y otra del periodista Adriano Morán en su blog: «Las ciudades bellas están llenas de hijos de puta». Un titular del cineasta Óliver Laxe en Xornal de Galicia: «Son un soldado da morte, capturo cousas que non volverán ser», y un hallazgo en la carta del director de Pedro J. Ramírez: el escándalo del dinero del Santander del juez Garzón para sus clases de inglés en EE UU que le ha costado una denuncia al Consejo General del Poder Judicial fue descubierto por Luciano Varela, al que Ramírez, amante de los detalles domésticos, llama «genuinamente progresista». Menos mal que el director de El Mundo no leyó, o fingió no leer, la entrevista de Pilar Fariña en El Correo Gallego a Varela hace años y el titular que la adorna: «A veces mi problema es que la lengua la dejo muy descontrolada».

Una frase de Garzón leída hace mucho en el A sangre fría que le dedicó Pilar Urbano en poderoso ejercicio literario, ensayístico, epopéyico y violentamente hagiográfico, como si hubiéramos de abordar en catarsis colectiva la gigantesca biografía de Batman: «Bienvenido al mundo de los vivos». Se la dijo el juez a un polvoriento y desconcertado Ortega Lara. Garzón es un personaje operístico que recluye en sí mismo una faz poliédrica. Pilar Urbano le hizo un Twitter con coartada y luego, con más mesura, se echó a la Reina, que le dijo que a los niños les conviene aprender religión porque necesitan una explicación sobre el origen de la vida porque luego, al crecer, piensan que la costilla siempre fue churrasco.

Y un final feliz, si hay algo que no lo es, con una divertida anécdota que ilustra la vieja condición humana. Agazapada entre las cartas al director de El Mundo aparecía ayer la firma de la primera mujer de Francisco Correa, el conseguidor corrupto del PP que pena las noches y los días entre rejas: «Nuestro hijo nació con una enfermedad congénita, le pronosticaron un año de vida y vivió 13. Durante todos esos años su padre no quiso ocuparse un solo segundo de él (...) Nunca quiso aceptar su enfermedad. Decía: para vivir así, mejor que... No admitiré escuchar o leer que a su padre le produjo la más mínima tristeza su muerte».

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Una sugerencia: En sus artículos se centra demasiado en personas zafias, egoistas, engreídas e ignorantes que, a pesar de haber triunfado, aportan bastante poco al género humano. A mí me interesan más las personas luchadorras y positivas, como la mujer de Correa, y no tanto ese triste personaje. ¿Por qué no escribe alguna vez sobre las personas que luchan y hacen cosas por los demás?
En su novela ocurre algo parecido. Los protagonistas son un grupo de adolescentes "mimados" que no han superado el síndrome de Peter Pan... En mi etapa adolescente conocí otro tipo de jóvenes, que se veían obligados a madurar por las circunstancias, por tener que cuidar de personas enfermas, por tener una situación familiar insoportable o porque se enfrentaban a circunstancias sociales muy difíciles. ¿Por qué este tipo de personas no le interesan? Supongo que son opciones, pero creo que la esencia de lo positivo que tiene la humanidad está en ellas. Es muy fácil decir "desde que conozco a las personas quiero cada vez más a mi perro", pero para hacer ese tipo de críticas hay que "mojarse el culo" por los demás y ver a la humanidad en su conjunto, no sólo a los fetiches que se hacen populares sin merecerlo.

M. dijo...

Hombre, yo creo que lo que dice en el primer párrafo no es justo. Primero porque en esta última columna no me centro en Correa sino en su mujer, que es lo que usted pide, y sólo al final. Antes cito y enlazo dos entrevistas con dos personas que nada tienen de zafias y de las que que además sé, por amigos comunes, que luchan y, por usar las palabras de usted, hacen cosas por los demás, como Óliver Laxe y Luciano Varela. Y Garzón, con las sombras que usted le quiera poner, no es Jade Goody, que supongo que es la causa de su generalización. Por otro lado uno procura escribir siempre desde la crítica, o desde un apurado sentido crítico: un pequeño deber autoimpuesto que exige poco azúcar.

En cuanto a la novela, seguro que hay cientos de jóvenes en diferentes límites y seguro que son todos aprovechables. Lo que salió fue eso. Si hubiera vivido en un orfanato y tuviese el talento de Dickens hubiera salido algo más parecido a Oliver Twist :)

Anónimo dijo...

Creo que mi crítica fue algo precipitada y no muy justa, tiene usted razón.

Con Dickens da usted en el clavo. Es una de mis referencias principales. Entremezcla su realismo con una despiadada y sardónica ironía que convierte su lectura en un goce.

En su favor diré que escribir sobre lo que uno conoce es siempre una opción más honesta, al menos sabe de lo que habla.

J dijo...

No se por qué, los comentarios me evocan las actitudes de ciertos personajes, generalmente del género femenino, cuyo hábitat se hallaba en las clases de filosofía del instituto, y cuya finalidad era llamar a toda costa la atención del profesor con pensamientos pseudoprofundos, usualmente perogrulladas y/o sandeces y asumir así el rol de chica-madura-para-su-edad, u ojito-derecho-del-profe. La táctica simplona número dos para llamar atenciones incorporaba el método dar cera/quitar cera: ahora soy crítica/ahora estamos completamente de acuerdo.

Está claro que no es el caso, ya que obviamente a nuestra alumna avanzada hace tiempo que se le pasó el arroz. Ahorraría tiempo posteando a diario: "¡Estoy aquiiií!.

Para completar el cuadro M debería adquirir el descapotable de gama baja, chaqueta de pana, la barba de 8 días y escuchar a Luis Eduardo Aute. Quizás algunas cosas ya las tiene :)


Pilar Urbano... grán profesional.


Saludos.

M. dijo...

No ha sido usted el primero, querido J. Es enternecedora la querencia de cierta gente en venir aquí a catalogar trabajosamente a los comentaristas, como si por ahí fuera no hubiese zoos o no quedasen, en el ecosistema, especies que descubrir :)

Anónimo dijo...

Vaya J, seguramente su comportamiento en el instituto era similar al de esas féminas que tanto admira, de ahí su obsesión...
Yo lo que no entiendo es por qué le preocupan tanto los comentarios de gente que ni le conoce, ni van dirigidos a usted, ni tienen otra intención que reflexionar... ¿No será usted la esposa olvidada de ese profesor de chaqueta de pana, barba de tres días y que escucha a Aute, que reacciona aterrorizada ante las malas artes de una pérfida becaria?
Tengo el teléfono del psicoanalista de Woody Allen, si lo necesita no dude en pedirlo...

J dijo...

Señor M,
¿Y quien le ha dicho a usted que no haga esas tareas que menciona; u otras?, sin embargo las nuevas especies no despiertan mis carcajadas, ni esa curiosidad morbosa por el patetismo, como lo hace nuestra querida amiga Miranda "la anónima", la que por cierto pensé que a modo de desprecio no iba a hacerme aprecio ninguno, como bien dijo. Aunque parece que cambió al minuto siguiente de opinión. Posiblemente a causa de un ataque agudo de ociosidad, no se preocupe, ya se sabe, la culpa es de la crisis.

Por cierto, soy una cincuentona, la ex de Luis Eduardo Aute; ha dado certeramente en el clavo, en toda la punta, es usted toda un hacha dibujando perfiles, así como desvelando el suyo propio.
Me ha encantado la manida referencia al nefasto personajillo, todo un tópico entre pseudoXXXXX.

*(XXXXX) -> ponga aquí lo que quiera.


PD: ¿No soy el primero?, ¿en serio?. ¡No me diga!.



Un saludo.

Anónimo dijo...

Vale J., usted gana, soy Miradanónima, la becaria. Pero no se preocupe M. y yo hemos decidido interrumpir nuestra relación, porque no queremos seguir con esta historia de infidelidades. Ya no tiene usted nada que temer. Además he decidido que me gusta más Aute, su otro ex... Ya que la ha dejado a usted, ¿me da su permiso? Y no, J., no es usted "la primera", pero sí la última.

Sobre lo de "no hacer aprecio", que quiere, a mí este delirio suyo me resulta desternillante. Por mí continue, pero hágalo cuando tenga un lapso de descanso en su fatigoso trabajo de chapa y pintura en donde todavía no hay crisis...¿O ya tienen ofertas de descuento?

Anónimo dijo...

Acabo de cargarme una mosca tamaño familiar. Así aprenderá con quien se la juega.

Anónimo dijo...

Becarias, chaperos, cincuentonas,... ¿?¿?¿?¿

J dijo...

Ciertamente nuestra amiga Miranda "la anónima" necesita con caracter urgente un tratamiento con aceite de onagra para los sofocos.

Para el tema de los desvaríos, incoherencia, y estulticia en general, me temo que no hay cura. Seguirá maljuntando letrás tórpemente y a golpe de muñón detrás de una pantalla para el escarnio y/o bochorno ajeno de los pobres internautas.


Un saludo.