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lunes, septiembre 17

Meirás

El Pazo de Meirás, antaño refugio de la gran escritora Emilia Pardo Bazán, fue durante años la espléndida residencia de verano de los Franco. Hasta donde sé, los Franco llegaban, se ponían sus vestimentas veraniegas y hacían sus posados como Ana Obregón, pero más tapados y Patxi con caña de pescar arengando a los buzos, mientras iban cayendo los días tal que uvas gordas del verano. Yo he visto imágenes de los últimos años y por momentos las grabaciones tienen el aire decadente y apagado de El desencanto, aquel documental que tejió Jaime Chávarri sobre la familia Panero, y que me perdone Felicidad Blanc esta blasfemia.

Meirás fue durante años el zoo vacacional de las distintas especies surgidas bajo el manto de armiño del austero dictador. Mientras Franco cultivaba la imagen de tipo estiradillo y católico que prefería no meterse en política, su familia iba saliendo de la jaula protegida por la inmunidad del apellido para ir levantando su propia montaña de millones. Es un poco lo que pasa ahora con los Borbón, pero en blanco y negro y bajo una dictadura nacional-católica. Además, como Franco no tenía dinero, o presumía de no tenerlo, eran los caciquillos del glorioso Movimiento los que agasajaban al salvador de España. El Pazo de Meirás fue adquirido por suscripción popular y regalado al dictador para que honrase a Galicia con su ciclópea presencia. No se alarmen mucho con lo de la suscripción popular: cada cierto número de años se reúnen grandes empresarios españoles para comprarle un Fortuna nuevo al Rey, que lo acepta encantado. Que este fin de semana haya leído que fue el Rey, precisamente, el que prometió inmunidad a los Franco cuando éstos hacían las maletas ante la venida imparable de la democracia, sólo es una casualidad que sin embargo permite cerrar un círculo.

Ahora Meirás está de nuevo en los titulares porque la Xunta quiere inspeccionarlo para declararlo interés de bien cultural, pero los Franco se niegan porque sería algo así como entrar en su intimidad. Probablemente, en un país normal esa propiedad tendría que haberse expropiado el día después de que España aprobase la Constitución. Ese mismo día a los Franco habría que haberles fletado un avión y depositarlos en Maputo para que paladearan allí los últimos restos de su fortuna. Lo que no es admisible es que la conselleira Anxela Bugallo, elegida por los ciudadanos de forma libre y pacífica, lance súplicas y musite excusas para que la familia Potato abra las puertas de una casa que, como un país, moralmente nunca les ha pertenecido.

En cuanto a los Franco, ellos representan la gran indignididad histórica y la grasienta mentira que fue la “modélica Transición”. Hoy son, en su mayoría, un rebaño de millonarios dedicados a hacer negocio de las propiedades amasadas sin pudor y vergüenza durante los años de hambre en los que a ellos, y a los que les parieron, no se les podía mirar a los ojos sin pedir audiencia. Ahora no sólo los técnicos de la Xunta deben entrar en Meirás a hacer una inspección del Pazo y activar su expropiación, sino revisar a fondo las telarañas de su fortuna y atacar los baldosines sueltos por si debajo aún están, todavía, los dientes de los fusilados y los cuarenta años de paz latiendo bajo la podredumbre de sus relucientes zapatos de Manolo Blahnik.

12 comentarios:

erasmo dijo...

Estimado Jabois, había escrito un comentario contundente, del que ya no me acuerdo e internet me ha hecho la puñeta. Solamente voy a recoger algunas ideas si me puedo acordar. Primero: no pierda usted el tiempo con eso del Pazo de Meirás. Barrié de la Maza fue un cacique de su tiempo y ahora estamos en otro tiempo histórico. Si quiere darle duro por ese lado, batalle contra el Banco Pastor, que está en manos de sus herederos y que ni siquiera son familiares directos. Segundo: "Santa Rita, Rita, Rita, lo que se da no se quita". Esto es así. A los Franco se lo regalaron. ¡Qué se "hodan" los coruñeses¡, con perdón. Déjelo en manos jurídicas y no acepte la demagogia. Sabe usted que un pazo mejor que el de Meirás, el de Oca, que está en su provincia, pertenece a la familia Medinaceli, y la Xunta no ha osado hacer lo mismo que con el que le regalaron al dictador. Cuestión de historia. Estoy hasta las narices de la memoria histórica y los revanchismos y sectarismos. En primer lugar porque la memoria es individual, no colectiva, y, en segundo lugar porque la historia es una ciencia. Aléjese usted de los demagogos, los indocumentados, los ineptos, los pesebreros y los resentidos. Elévese usted. No me caiga en las "salsas rosas" y adéntrese en la aldea global y en los temas universales. Estamos en el periodismo 3.0. Esto es internet y a usted no lo leen solo en Galicia.

Suyo, E.

erasmo dijo...

Pido perdón a los de A Cruña. No quería faltar. La frase la he utilizado como una licencia literaria. Sorry.

E.

Anónimo dijo...

Sectarismo es pensar que en España no hubo dictadura. Ese argumento de no remover el pasado es sencillamente asqueroso. A los Franco les regalaron ese pazo y todas muchas otras posesiones, claro; y sino se hubiese hecho ¿Qué habría pasado? ¿Cuántas personas habrían sido asesinadas? Y por cierto, ¿Quíén se lo regaló en numbre de los courñeses? ¿Algún cargo político impuesto por Franco?
A lo mejor era un época de libertad donde se podía elegir ir en contra de los deseos del dictador, extraña visión la mía:

Un asesino que tiene más de 35 años para limpiar cualquier información en la que quedase constancia de sus fechorías y cualquier voz dispuesta a recordarlas. Pero claro, a lo mejor yo soy un sectario porque percibo que los que hablan de no remover el pasado y olvidar(lo) son los que vivieron de maravilla a costa de miles de perseguidos, explotados y asesinados.

A ver quién es el demagogo erasmo.

Pd: Qué bonitos son los artículos de Jabois sobre John Balan, eso es aldea global y no la última dictadura de la Europa occidental.

M. dijo...

Erasmo, hoy me metí un poco en las tripas del blog (cosa que apenas hago a causa de mi infinita torpeza: cualquier día me lo cargo) y creo haber mejorado algunas cosas. Por ejemplo, la obligación de copiar la palabrita puta esa que te ponen para aceptar el comentario. También, cuando el artículo le deslumbre (veo que hoy no es el caso) tiene un sobrecillo ahí al lado para reenviárselo a cuantos amigos quiera: si son suyos, también lo serán míos. Cosas que uno aprende un año después (el 1 de septiembre, concretamente) de levantar los cimientos de esta santa casa. De esta santa "casiña de palabras" que me dice, con cariño, Vázquez Pintor.

En cuanto al tema que nos ocupa, no creo que un "santa rita rita rita" vaya a justificarlo. Ya sabe usted que yo soy muy vehemente con las cosas de comer y con las cosas de vivir. Los revanchismos y los sectarismos, efectivamente, sobran. Pero la memoria histórica no: nunca. Otra cosa es que sea la prioridad nacional: con eso no estoy de acuerdo. Pero que tiene que haber una ley y que tiene que haber un trabajo, laborioso y firme, es inevitable y es imprescindible. La verdad nunca hay que dejarla de lado. El olvido, olvido que cantó el otro día Fraga en El País es una infamia. ¿Le gustaría a usted que cuarenta años después del fin de ETA corriéramos un telón sobre el rostro de Miguel Ángel Blanco y aquí paz y después gloria: olvido, olvido y olvido, no abramos viejas heridas en el País Vasco? Seguro que no. Usted sabe que yo tampoco.

No se preocupe con las licencias, hombre, y úselas más a menudo. En el contexto de su comentario ese "que se hodan los coruñeses" me parece perfecto. Yo creo que con el humor no existe lo políticamente correcto, y quien se haya sentido ofendido tiene un problema, no usted. Ya sabe que admiro ese doble filo que muchos (como el anónimo majete del comentario en la anterior columna) pretenden leer en su pobre literalidad.

Con esto de la aldea global me ha venido a la cabeza McLuhan y aquella escena (bendita escena) de Annie Hall en la que aparece el mismísmo McLuhan para reprender a un espectador en la cola del cine por no entender sus teorías.

Mírenlo, mírenla: http://es.youtube.com/watch?v=CIJ3EUugFxw

M. dijo...

Por cierto, y hablando del Rey, al que he dejado un poquito de lado en la columna porque se me pasaba el espacio y me desviaba del tema. Luis Herrero, en un avance de su último libro que publica este domingo El Mundo, relata la existencia de una carta fechada en 1979 en la que el Rey pide prestados al Sha de Persia 10.000 millones de pesetas. A este respecto, Jesús Cacho fue censurado más de una vez en El Mundo por describir la pasión de Su Majestad por su rostro, preferiblemente impreso en un billete del Banco de España: tampoco le importa disfrutar de la arquitectura moderna del siglo XX, que es la homenajeada en los billetes de quinientos euros.

Cerillo dijo...

Me gustó el artículo.

Tambien odio la jodida palabrita. Bueno, sirve para que se raje el comentario

erasmo dijo...

Estimado Jabois, agradezco y aprecio el tono de su amable contestación y si me permite trataré de darle una réplica argumentada. No así a nuestro comunicante "Anónimo" cuya circunlocución, y eso que he tratado de esforzarme, no entiendo aunque en el fondo comprendo lo que quiere decir.

Vamos por partes. El pazo de Meirás fue regalado a Franco por los coruñeses. El principal postulador de esta medida fue el empresario Pedro Barrié de la Maza quien coadyuvó, de manera caciquil, a la aportación de algunos terrenos circundantes para añadirlos al casoplón. Y para rematarla, la donación se hizo con el sufragio, evidentemente no electoral sino pecuniario, de los funcionarios de esa provincia que tuvieron que aportar, por narices y de manera impuesta, un día de su salario. Hasta aquí los hechos. No quiero valorar esa donación desde un punto de vista sentimental, pero sí político. Y si quiere mi opinión personal le diré que yo no la comparto. Más bien parece una dádiva al estilo del Antiguo Régimen, no del franquista evidentemente, que también, si no de aquel que se terminó en 1789 con la revolución francesa y que llevó a que muchos aristócratas, y otros no tan aristócratas, de media Europa posean ahora palacios, títulos y tierras amén de otros "regalitos". Ese revisionismo histórico y de este tipo, insisto, en los tiempos actuales no tiene sentido, al menos en España. Por otra parte, mantengo mi tesis de que le memoria es individual, no colectiva, y la historia es una ciencia. Así es que de memoria histórica, ná de ná. Habrá más ocasiones, seguro, para explayarnos sobre esto largo y tendido.

Pero que no comparta la donación impuesta, fruto de un tiempo felizmente superado, no significa que no acepte el Derecho, que es otra cosa. La propiedad del pazo es privada, nos guste o no, y pertenece a la familia del dictador, que la recibió en herencia. No me quiero explayar en este terreno pero sí quiero decir que como propiedad privada pueden defenderla, como cualquier ciudadano, como les venga en gana. No se trata de que nos guste o no que la posean sino de que tienen derecho a administrarla como les venga en gana.

Pienso que el tema se ha salido de madre por la demagogia que se ha empleado. Desconozco cuáles han sido las conversaciones que la Xunta ha mantenido con los propietarios, el tono que ha habido por ambas partes y la buena voluntad, o no, que se ha ejercido. Creo que el asunto ha llegado a los tribunales y serán los tribunales los que deben juzgar, así que paciencia.

Ni estamos en un sistema revolucionario ni en ninguna toma de la Bastilla, aunque algunos opinen que sí. Que yo sepa estamos en un sistema donde debería imperar la ley, nada más. Y si las leyes no nos gustan cambiémoslas porque en el terreno mundano nada es inmutable. En coherencia, asumo cien por cien la frase que ha escrito:"Pero que tiene que haber una ley y que tiene que haber un trabajo, laborioso y firme, es inevitable y es imprescindible. La verdad nunca hay que dejarla de lado".

Muy buena la anécdota de McLuhan, por cierto. No la recordaba y eso que he visto la película de Annie Hall. Con más tiempo ya escribiremos sobre eso que llamamos la aldea global. McLuhan no fue el único que la inventó, como usted sabe. Están, además, su colega Quentin Fiore, Peter Drake o el mismísimo Zenniuw Brezsinski, con su libro "La sociedad tecnotrónica". Este, como sabe, fue el secretario de Estado de Jimy Carter, el rey de los cacahuetes, que ahora anda pacificando el tercer mundo. Creo que en realidad lo que quiere es que le concedan el Príncipe de Asturias como a Al Gore, que se lo han "regalado" por sus esfuerzos para preservar el medio ambiente. Aquí el que no corre, vuela. Y este Al Gore (curiosa coincidencia de nombre con otros Al como Capone o Paccino, el protagonista de El Padrino) es un tío muy vivo. Me pregunto, ahora que le ha entrado el ansia de hacernos más limpios, qué hacía y decía él cuando fue vicepresidente con Clinton. No entiendo cómo, desde su cercanía y amistad con el que se fumó un puro con la Lewinski, no convenció a su patrón para firmar el Protocolo de Kyoto. Cosas veredes...

Por último, me llama la atención la cita que hace usted del libro del sr. Herrero. No sabía que Su Alteza mantuviera esas epístolas con el Sha de Persia. Algo no me encaja, por historia y por fechas. Que yo sepa la revolución iraní se produjo precisamente en 1979, año que cita usted o el sr. Herrero. Y, como usted debe conocer, fue derrocado ese mismo año. El 16 de enero de 1979 se exilió en Egipto. El 1 de febrero aterrizó en Teherán el imán Jomeini y el 31 de marzo se proclamó la República Islámica de Irán. Me extraña, pues, que con la que le estaba cayendo encima perdiera el tiempo en prestarle a su Rey 10.000 millones de las antiguas rubias cuando, a buen seguro, las necesitaba para él y su prole.

Otra cosa, y eso es lo que yo he leído en el excelente libro de Jesús Cacho "El negocio de la libertad", editado por Foca y que le recomiendo procure leer lo antes posible, es el cruce de misivas entre S.M. y S.M de Arabia Saudí, el Rey Fad, de la casa Al Saud. En el libro está escrito y se adjunta el documento histórico de una carta en la que el "gran hermano árabe" prestó 1.000 millones de pelas a la fenecida UCD, por recomendación de La Zarzuela, para que no ganaran "los rojos" las segundas elecciones generales de la democracia que fueron, efectivamente, en 1979. Por supuesto, UCD ganó aunque por mayoría simple. En aquellos tiempos, como en los de ahora, circulaban con brío muchos maletines en esto de la política. También el PSOE, que quedó segundo, los recibió del amigo alemán Willy Brandt (SPD). Esto me recuerda el descaro con el que Alfonso Guerra despachó este episodio cuando le preguntaron por ello públicamente: "De dinero foráneo ni hablá, aquí no ha habido maletines ni de Flick ni de Flock". La tercera fuerza fue el PCE. Se desconoce si percibió algún interés en forma de maletín proveniente del oro de Moscú.

Suyo, E.

Portorosa dijo...

¡Arre carallo, Erasmo, vaya manera de irse del tema!

Y buenos días.

Cerillo dijo...

En su controversia se dirime la plasticidad del orden, una actitud siempre conservadora, siempre amparada por las leyes y la emoción por una justicia que repare lo que, en el orden actual no es suficientemente competente.

M. dijo...

Erasmo, me abruma. Pero agradezco la extensión de sus comentarios y me la tomo como una de esas clases universitarias que he pisado tan poco. Aunque no comparta muchas de las cosas que dice ya sabe que yo respeto y admiro su conocimiento. Lo del Sha y el Rey lo saqué del Crónica que publica El Mundo este domingo. Creo estar seguro de que era así al 90%. Fácilmente podría haberme traicionado ese 10%. Saludos.

Cerillo, muchas gracias por tu comentario. He visto además que me has enlazado. Doble agradecimiento, pues.

¡¡Porto, buenos días!!

erasmo dijo...

PORTOROSA, es un estilo. No olvide las perífrasis y lo que quiero comunicar. Está escrito, creo, para lectores con chispa.

A Cerillo no lo entiendo.

Estimado Jabois, estudie el 10% que le falta.

P.D: Tengo una duda, y la expongo, la frase de Guerra creo que es de Felipe González, que me saquen de duda los nostálgicos. Olé.

breogain dijo...

Na miña humilde opinión, o Pazo de Meirás deberia ser directamente expropiado, sen miramentos, sen remilgos e sen súplicas de ningún tipo, se foi mercado polos galegos e galegas para o ditador que sexa devolto aos seus lexítimos donos, que pase a mans do governo autonómico e poida ser desfrutado por todos, e isto deberia ter pasado un dia despois de morto o caudillo.

Saúdos.